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Preciosas playas en la Costa Brava

Sin lugar a dudas, el litoral de Girona es la más salvaje de España. Hoy nos vamos de ruta para descubrirte paraísos perdidos, aguas cristalinas y paisajes de ensueño en esta guía sobre las 10 mejores playas que podrás disfrutar durante tus vacaciones en la Costa Brava.

La Costa Brava es el destino perfecto si te gusta la naturaleza y la playa, ya que nos ofrece una fantástica combinación de ambas. Su agradable clima mediterráneo la convierten en un destino turístico muy popular, en el que siempre es posible encontrar una cala remota, casi vacía.  Estas últimas se encuentran un poco alejadas de los núcleos urbanos, pero siempre merece la pena el esfuerzo de desplazarse hasta ellas para disfrutar de la tranquilidad y naturaleza en estado puro. En esta guía te descubrimos los secretos, características y localización de las mejores playas de la Costa Brava (comprueba también el mapa al final del artículo)

Sant Pol de Mar

 

Sant Pol de Mar es uno de los secretos mejor guardados de la Costa Brava. Esta preciosa bahía, formada por un único paisaje dunar y aguas poco profundas, es ideal si viajamos en familia con niños, sobre todo porque cuenta con una zona de juegos en el Parque de las Dunas y un “Club Infantil” durante los meses de verano. 

La playa tiene una longitud de 1km de largo por 25 metros de ancho y ofrece todo tipo de facilidades, incluyendo un precioso paseo y deportes acuáticos como vela, kayak, windsurf y esquí acuático. Te recomendamos explorar las calas de los alrededores para encontrar peces de vivos colores mientras haces snorkel. Al ser tan transparente el agua, no necesitarás gafas. 

Cala Sant Francesc, Blanes

El encantador pueblo marinero de Blanes se ha convertido en un famoso destino de vacaciones a lo largo de los últimos años. En Blanes nos encontraremos extensas y cómodas playas con todas las facilidades y calas rocosas reconocidas por su belleza natural.

La Cala Sant Francesc está formada por arenas doradas y aguas tranquilas y se encuentra rodeada de pinos. Esta pequeña cala se extiende a lo largo de 220 metros de largo por 35 metros de ancho y también cuenta con los principales servicios, como duchas, tumbonas, alquiler de botes a pedales, socorrismo, aparcamiento y un restaurante. Por ello, es muy cómoda si viajamos con niños.

La Cala Sant Francesc también es conocida como “Cala Bona”, debido a su belleza. Se encuentra a dos kilómetros del centro de Blanes, cerca del impresionante jardín botánico de Marimurtra, por lo que te recomendamos relajarte paseando por este jardín y disfrutar del sol en esta paradisíaca playa.  

Hay varias maneras de acceder a esta cala. A pie, solo tenemos que seguir la calle Passeig de Carles Faust, situada detrás del puerto, pasar por el jardín botánico de Marimurtra y continuar en la misma calle unos 500 metros más. Para llegar en coche lo mejor es conducir a través del pueblo de Lloret de Mar, a unos 100 metros antes de llegar a la salida de Blanes, tendremos que seguir la señal que indica “Urbanització Cala Sant Francesc” y girar a la derecha. Si no encuentras ningún sitio para aparcar, siempre puedes dejar el coche en el aparcamiento subterráneo. Otra alternativa es llegar en autobús.

Sa Caleta, Lloret de Mar

 

Es muy fácil llegar a esta pequeña cala, de tan solo 110 metros de largo y 15 metros de ancho, a pie o en coche, ya que se encuentra justo al lado de la playa principal de Lloret de Mar. 

Situada en la región de la Selva Negra , te sentirás como si hubieras viajado a la Edad Media cuando mires hacia arriba y veas el castillo en lo alto de la pared rocosa. En esta playa disfrutarás de una arena muy fina y un paisaje natural sin igual, formado por paredes rocosas que se introducen en el mar, perfectas para practicar buceo.

Cala Giverola, Tossa de Mar

Tossa de Mar nos ofrece varias playas de ensueño. Más o menos a 5 kilómetros al norte del centro nos encontramos con esta hermosa playa, rodeada de plena naturaleza, con unos encantadores tonos azules y verdosos. Está formada por arena dorada y suave, perfecta para tumbarse y disfrutar del sol. 

La Cala Giverola tiene una longitud aproximada de 170 metros y una amplitud que varía desde los 15 hasta los 50 metros. Cuenta con todo tipo de servicios para disfrutar de un día de sol en la playa, incluyendo duchas, tumbonas y alquiler de kayaks y barcas, con las que podremos disfrutar recorriendo los alrededores. Incluso hay un barco con suelo de cristal que podremos tomar para recorrer la costa. Si te entra hambre, prueba la paella o el fideuà en el restaurante de la playa, cuya terraza disfruta de unas vistas fantásticas de la costa. También podemos optar por tomar algo en su chiringuito. 

No te olvides las gafas de buceo y el equipo de snorkel y, si puedes, ¡tráete una cámara acuática! El agua alcanza bastante profundidad cerca de la arena, por lo que es perfecta para nadar y bucear. También puedes escalar la pared rocosa que se encuentra en la zona para disfrutar de unas vistas sorprendentes de la cala. 

El acceso a esta playa es muy cómodo, ya que es una de las mejores calas para llegar en coche y no hay manera de perderse, ya que el precioso pueblo de Pola-Giverola es visible desde la carretera que conecta Tossa de Mar y Sant Feliu. Además, cuenta con aparcamiento para dejar el coche. 

Cala Bona, Tossa de Mar

A unos 3 kilómetros al norte de Tossa nos encontramos esta preciosa cala, protegida y justo al final de un pequeño brazo de mar que se introduce en el mar. No hay mucho espacio para estirar la toalla, pero esta playa es perfecta para nadar y hacer snorkel, ya que se encuentra protegida del viento y de las olas por altas paredes rocosas. Sus aguas cristalinas, situación y entorno natural, formado por rocas y pinos, la convierten en una playa paradisíaca, de esas que suelen aparecer en las postales. 

Su ambiente es muy agradable en verano, ya que cuenta con un cómodo chiringuito con vistas a la playa y a los barcos anclados en la bahía. 

La mejor manera de llegar a Cala Bona es en barco, pero pocos tienen ese privilegio. También se puede llegar andando desde el centro de Tossa de Mar o desde los vecinos pueblos de Calas de Pola y Giverola (mencionado en la playa anterior), a través de un relajante paseo de aproximadamente 15 minutos que trascurre bajo la sombra de los árboles.

Cala Rovira, Platja d'Aro

 

Disfruta de la arena más fina y dorada en otra de las playas de Platja d’Aro. Sin dudas, esta es de las más amplias, con sus 650 metros de largo y 40 metros de ancho. 

Su idílica situación la convierten en una opción muy cómoda para conducir desde el aeropuerto de Girona, ya que llegar hasta aquí es muy fácil y la playa ofrece gran cantidad de facilidades para disfrutar de un día relajante de sol y calor.

Cala del Pi, Platja d'Aro

La finísima arena, entorno natural y aguas transparentes, salpicadas por delicados tonos turquesas, convierten a esta playa en la más paradisíaca de Platja d’Aro. No te encontrarás aquí con ningún chiringuito o servicios de alquiler, pero su belleza natural reconfortará todos tus sentidos. 

Esta playa es de tan solo 65 metros de longitud por 15 metros de ancho, repletos de arena dorada y rocas. Además, la pequeña isla rocosa situada en el borde derecho de la playa, a la que podemos llegar a nado, hace que esta playa sea una de las favoritas entre los apasionados por el snorkel. 

Localizada en el extremo norte del municipio, podrás llegar hasta esta recóndita cala a través de la carretera que conduce a Calonge. 

Cala San Roque, Calella de Palafrugell

En la Costa Brava no es necesario desplazarse hasta un sitio remoto para encontrar calas paradisíacas. El encantador pueblo costero de Calella de Palafrugell disfruta de varias playas sorprendentes y pintorescas y una de nuestras favoritas es la de Sant Roc o Els Canyers.  Esta playa tiene tan solo 40 metros de longitud, salpicada por numerosas rocas, por lo que no es sencillo encontrar un sitio cómodo donde estirar la toalla. Sin embargo, sus aguas cristalinas, perfectas para hacer snorkel, y localización la convierten en una parada obligatoria. 

Para llegar hasta aquí tendrás que descender las escaleras circulares situadas en un mirador que ofrece unas vistas panorámicas excepcionales de la bahía de Calella. Los antiguos pórticos, donde los marineros solían proteger sus barcas durante los días de tormenta, aportan todavía más encanto a esta playa. 

Tamariu

 

Bienvenidos al precioso pueblo de Tamariu, característico por sus casas de color blanco. Si viajas en familia, te encantará esta playa virgen, ya que cuenta con aguas cristalinas y gran cantidad de facilidades, incluyendo duchas, clubs de buceo y vela, alquiler de kayaks y mucho más. Esta playa se extiende a lo largo de 180 metros por 40 metros de ancho y se encuentra rodeada por árboles. 

Si no te apetece bajar hasta la arena, puedes optar por sentarte de alguna de las terrazas de los restaurantes de la zona, cuyos menús siempre incluyen pescado fresco, y disfrutar del sol y de la brisa del mar. También puedes optar por recorrer el paseo y refrescarte con la brisa del mar. 

Situada a tan solo una hora de la histórica ciudad de Girona, es muy fácil llegar hasta aquí a través de la autovía A-7/E-15.

Sa Tuna, Begur

Begur solía tener el apodo de “Pequeña África”, debido al hecho de que se encuentra un poco alejada de las principales rutas turísticas de la Costa Brava. Con todo, se encuentra a tan solo una hora al norte de Barcelona y es uno de los lugares más hermosos que se pueden explorar cerca de Barcelona.

La singular playa de Begur es una de las calas más pintorescas de la Costa Brava, gracias a sus encantadoras casas de pescadores y sorprendentes aguas transparentes. Esta playa tiene tan solo 80 metros de largo por 15 metros de ancho, pero cuenta con las facilidades y servicios principales, como duchas y aparcamiento. 

La Pletera, L'Estartit

La playa de La Pletera es el tesoro escondido de L’Estartit. Gracias a su situación, en el interior de la Reserva Natural del Ter Vell y al hecho de que es un poco más complicado llegar hasta ella, todavía no es muy conocida, por lo que continúa siendo un tesoro terrenal para los pocos que la conocen. 

El aire puro y la belleza natural de la playa de La Pletera nos garantiza un día de relajación completa. Si te aburres de tumbarte en la arena, siempre puedes disfrutar de sus aguas cristalinas o probar a hacer kitesurf. 

Si no te importa alejarte del centro de la localidad podrás disfrutar de esta fantástica playa, que forma parte de un programa de protección ambiental para la recuperación de patrimonio natural. Otros paisajes y atractivos naturales que forman parte de este programa son las dunas costeras y lagunas del Baix Empordà. Aparte de sus lujosas playas, L’Estartit también tiene algunas preciosas calas por descubrir. 

El Pedrigolet, L'Escala

La curiosa cala de Pedrigolet, única entre las playas de L’Escala, se merece un lugar en nuestra lista, ya que está tan escondida que puedes pasar un día entero en ella sin tener que compartirla con nadie ¡Es como estar en tu propia playa privada!

Esta pequeña playa de rocas y guijarros (de 6 por 15 metros de tamaño) se sitúa entre dos playas más grandes, Rec del Molí y Portixol. Sin embargo, solo podrás llegar hasta ella a pie, a través de una de las rutas pedestres que empiezan en los miradores de los alrededores. Pedrigolet se encuentra protegida de los vientos del norte por una bahía, por lo que es perfecta para hacer snorkel. 

Al contrario que muchas playas de la zona que ofrecen muchos servicios y actividades, Pedrigolet es el lugar en el que querrás estar si buscas relajarte y disfrutar de un poco de privacidad. Sin duda alguna, una de las mejores playas de L'Escala.

Empuriabrava
 

Cada día, la bandera azul ondea frenéticamente en lo alto de la playa más salvaje y, seguramente, más ventosa de la Costa Brava. Esta playa dorada ofrece todos los servicios que puedas imaginar y se extiende a lo largo de 1.575 metros de longitud por 90 metros de ancho. 

Relájate y disfruta de las preciosas vistas de la bahía de Rosas, del imponente Cabo de Creus y del Macizo del Montgrí. Además, hay un camino que la conecta con Les Llaunes, al sur, y con La Rubina, al norte.

Como el acceso a esta playa es muy sencillo, con un amplio espacio de aparcamiento, es una opción muy cómoda para las familias. 

El Canadell

El Canadell es la primera playa que nos encontramos al viajar por la costa desde Llafranc. Tiene 200 metros de longitud por 30 metros de ancho, por lo que es la playa más grande de Calella de Palafrugell. La belleza y calma de esta playa harán que nos maravillemos si decidimos hospedarnos en alguna de las casas de vacaciones en la Costa Brava mientras nos refrescamos con la brisa del mar.

Por los coloridos alrededores de la playa de El Canadell encontramos gran cantidad de servicios y es muy sencillo llegar a la playa en coche o en bus turístico. 

Cap de Creus

Te animamos a explorar el pintoresco paisaje que inspiró la obra del surrealista artista, escultor y pintor catalán Salvador Dalí y reservar una visita en su casa en Port Lligat, situada a pocos metros del mar. 

En el Cap de Creus, el agua adquiere un precioso tono turquesa y nos encontraremos gran cantidad de piscinas rocosas naturales. El Cap de Creus, el punto más oriental de la geografía española, es un refugio perfecto para olvidarse de todos los problemas y rendirse a la irreal belleza del entorno.

El Port de la Selva

El antiguo pueblo pesquero de Port de la Selva se ha convertido en un auténtico destino de vacaciones. Sin embargo, no ha perdido su encanto, ya que conserva sus blancas casas de marineros, su pintoresco puerto pesquero y las espectaculares vistas de los alrededores.

Su playa principal está formada por una mezcla de arena y guijarros y es una opción muy popular entre las familias, ya que ofrece todo tipo de facilidades, incluyendo deportes acuáticos, acceso para personas con movilidad reducida y un aparcamiento a pocos metros de la playa.

Apúntate a alguno de los tours que se organizan para descubrir el cercano Cap de Creus desde el mar o, si te apetece vivir una verdadera aventura, anímate a explorarlo en moto de agua o en parasailing.

Platja del Pi, Port Bou

Cerca de Figueres, al norte de la provincia de Girona y a tan solo un paso de la frontera francesa, nos encontramos algunas de las perlas de la Costa Brava.

Cala del Pi es una encantadora cala protegida por acantilados y sus oscuros guijarros y aguas cristalinas ofrecen un paisaje precioso, repleto de contrastes. Conocida por su ambiente íntimo y relajado, esta cala es un lugar fantástico para los amantes del nudismo y de la naturaleza. También es el lugar perfecto para practicar buceo o snorkel. 

Este pequeño oasis se encuentra a tan solo 500 metros de la playa principal de Portbou. Para llegar hasta aquí, solo tienes que seguir el camino costero del Camí de Ronda. Es muy sencillo, pero lleva buenos zapatos ya que hay algunas secciones un poco más difíciles a lo largo del camino. Te aconsejamos que evites este camino los días de fuerte viento. En esta ruta también te cruzarás con la preciosa playa de Les Tres Platgetes, pero continúa hasta la Cala del Pi ¡Merece la pena!

Con tantos tesoros naturales escondidos por el litoral de la Costa Brava, este será un destino al que siempre querrás volver.

Mapa

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